Factores en la traducción de audio y vídeo

Factores en la traducción de audio y vídeo

El número de proyectos de transcripción y traducción de audio y vídeo es mayor de año en año. En pleno auge de las tecnologías de la comunicación, el creciente aumento de los anchos de banda y redes de datos, así como su velocidad de carga y descarga, cada vez facilitan más a los usuarios compartir y acceder a contenidos con una elevada cantidad de megabytes.

Esto está haciendo que aquello que antes no solía compartirse o descargarse con tanta frecuencia por su elevado peso, como son los vídeos o el audio, ahora cobre más protagonismo.

Dada su relevancia, en este artículo queremos recalcar algunas particularidades de este tipo de trabajos, especialmente aquellas que han ido mejorando con el paso del tiempo. No vamos a centrarnos en trivialidades más que palpables, como la diferencia de formato con respecto a la traducción de documentos escritos, sino en varios aspectos que para un traductor profesional tienen un gran valor a efectos prácticos y que pueden suponer obstáculos o ventajas para la adecuación y comodidad a la hora de realizar el trabajo.

La traducción de audio y vídeo

El soporte de audio y vídeo

Los traductores están de suerte porque las nuevas tecnologías nos lo ponen fácil en este sentido, y de varias maneras. Hace no mucho los clientes tenían que hacernos llegar un disco compacto o un DVD con los audios o vídeos que había que traducir (o una cinta de radiocasete o VHS si nos ponemos nostálgicos). formatos antiguos de audio en la traducciónEsto prácticamente se ha erradicado. Ya podemos recurrir a muchos programas conversores que nos permiten transformar los vídeos y los audios a diversos formatos que pueden compartirse telemáticamente, reduciéndose costes (de envío del material por mensajería) y tiempo (se pueden compartir de manera casi inmediata). Otra adversidad también era que por regla general estos archivos ocupan bastante, y para compartirlos era necesario emplear accesos FTP para alojarlos en servidores propios. Pero también esto es algo que va siendo historia: ya existen páginas gratuitas a través de las que se pueden compartir altos volúmenes de datos (Wetransfer, Dropbox,…) y espacios en la conocida Nube.

Traducción de Audio vs Traducción de Vídeo

Desde luego, entre el vídeo y el audio la principal diferencia es que en el caso del vídeo disponemos del soporte visual, que ayuda inconmensurablemente a la hora de hacer las traducciones y aclarar posibles ambigüedades o dudas. En los archivos que son solo de audio no disponemos de esa clara ventaja. audio y vídeo en la traducciónPor contra, cuando se traduce un vídeo en el que intervienen personajes hablando la complicación, y no pequeña, es que a menudo el traductor tiene que extremar las precauciones porque, si la traducción va a destinarse al doblaje de las voces, sus textos traducidos han de tener más o menos la misma duración que el vídeo original y coordinación con los gestos de cada hablante. No sería lógico que el personaje de un vídeo siguiera moviendo la boca cuando la voz doblada hubiera terminado de oírse, por ejemplo. En la traducción de documentos exclusivamente de audio no se impone esa obligación, lo que ahorra tiempo al traductor al no tener que “adaptar” su traducción a las condiciones visuales, que no tiene por qué concordar con los gestos de quienes hablan.

Dejando de lado qué ventajas aporta al traductor el vídeo frente al audio sin más, también el enfoque es distinto cuando se traduce un formato u otro. Cuando traducimos el sonido sin más, sin tener ningún soporte visual, nos centramos en muchas menos cosas que cuando lo hacemos desde un formato audiovisual, dado que en este segundo caso tenemos que prestar atención a otros factores: qué aparece en pantalla y qué hacen los interlocutores.

Nuestra traducción tiene que tener en cuenta este tipo de aspectos, puesto que de lo contrario es probable que el texto que pongamos en nuestra traducción no coincida con lo que se muestra en pantalla. No hace mucho un cliente nos pidió que le revisáramos una traducción de una transcripción que le habían realizado en otra empresa de la competencia. El vídeo original estaba en español y la traducción estaba en inglés. Dicha traducción, aparentemente no tenía errores, pero al contrastarla con el vídeo era evidente que algo fallaba. Con el siguiente ejemplo puede apreciarse a qué nos referimos:

Original: Dáselo
Traducción: Give it to him

El inconveniente era que en el vídeo se lo entregaban a una mujer. Es decir, que debería poner “her” en lugar de “him”. Esto significa que en esta traducción del vídeo el traductor no tuvo en cuenta lo que aparecía en la pantalla.

Lo que podría haber sido un trabajo de traducción de buena calidad, en cambio había quedado arruinado por no haber mantenido coherencia entre el vídeo, el audio y el texto escrito.

Adaptación necesaria

Aquí sí tenemos que incidir en las diferencias en la longitud de los textos en los distintos idiomas. Aunque el traductor ponga su mejor esfuerzo para adaptar la longitud de sus traducciones a los tiempos de duración de los vídeos o audios, esa disparidad en la longitud de textos cuando se traduce de un idioma a otro se acrecienta enormemente en algunas combinaciones. Por ejemplo, un vídeo de unos dos minutos y medio en español puede convertirse en cuatro minutos cuando traducimos al chino. Esto es algo que deberíamos advertir a los clientes, sobre todo con este tipo de pares de idiomas. Lo habitual en estas situaciones es que el cliente acorte o sintetice el original, porque de otra forma sería casi inviable equiparar las duraciones entre ambos idiomas, y mucho menos coordinar gestos y voces.

Calidad del sonido

Por supuesto, si la calidad del sonido del archivo a traducir es buena, sin interrupciones, cortes u otras imperfecciones, el trabajo es más fluido y rápido.

Esto es lo deseable, y no siempre lo obtenido. Cuando esta idoneidad no se da, un traductor debería ponerlo en conocimiento del cliente y manifestarle las posibles consecuencias, como pueden ser partes inaudibles que no se podrán traducir o la necesidad de un mayor plazo de entrega. En TraducciónExperta, al contar con un equipo de personas, muchas veces hemos conseguido “descifrar” algunas partes poco inteligibles a base de escuchar el audio varias personas. Pero, en contra de lo que nos gustaría, no siempre es posible, y hemos de hacer ver a nuestros clientes hasta dónde es factible llegar antes incluso de iniciar el proyecto.

Enlaces útiles

Páginas para alojar y compartir gran cantidad de datos y vídeos

Wetransfer
Dropbox
YouTube

Artículo sobre recursos de traducción para YouTube

Ver artículo

Traducción de vídeos YouTube

By |2018-12-04T19:25:38+00:00mayo 5th, 2016|Categories: TRANSCRIPCIÓN VÍDEO AUDIO|Tags: |0 Comments

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